Los viajes del aprendiz
Los viajes que hacemos los Aprendices Masones durante nuestra iniciación, es uno de los rituales mas solemnes que hay en Masonería, ya que imitan a los recorridos que se les obligaba a hacer antiguamente a los candidatos dentro de los cuales se ocultaban los grandes secretos de los misterios naturales, espirituales y científicos. Estos recorridos se desarrollaban dentro de los subterráneos, catacumbas, cuevas y muchos otros lugares, sin embargo hoy en día se desarrollan simbólicamente y se consideran únicamente como pruebas físicas, morales, intelectuales y espirituales, para que el candidato demuestre que es fuerte, de voluntad propia y de carácter independiente.
Así pues, podemos definir que con los viajes del aprendiz se conoce la resistencia física, el valor personal, el temperamento individual, las cualidades morales, la capacidad intelectual y la firmeza de ánimo del candidato, y por este motivo las pruebas se dividen en 3 clases: Morales, Físicas e Intelectuales. Las pruebas Morales se llevan a cabo para ver los conceptos sociales del candidato, así como su preparación educativa y sus costumbres. Las pruebas físicas se hacen para conocer la fuerza física y la salud del candidato. Y por último las pruebas intelectuales, se hacen para apreciar sus más elevados principios, sus sentimientos particulares, y sus creencias religiosas, así como también para entender que concepto tenga o se haya formado de la Divinidad.
Al principiar la Iniciación de algún candidato, se le somete a 3 pruebas que proporcionan los elementos primordiales que le dan vida a la madre naturaleza, es decir, el aire, el agua y el fuego, y en forma de 3 viajes se les hace dar 3 vueltas por los 4 puntos cardinales para darle a conocer que ni los hielos del norte, ni los ardientes rayos del sol del medio día, ni la deslumbrante luz de oriente, ni las tinieblas de occidente, serán capaces de detener o impresionar a los Iniciados.
Estos 3 elementos, son Causa y Efecto de todos los fenómenos que se conocen en la Naturaleza y por eso en Masonería se interpretan estos 3 viajes ya que desde siempre han sido parte del Hombre y son además potentes bases que encierran la moral más pura.
La Masonería clasifica la existencia del hombre en 3 grandes etapas, que corresponden al Nacimiento, Vida y Muerte, siendo llamadas Juventud, Virilidad y Madurez, y son representadas por los primeros 3 grados de la Masonería Azul, siendo el grado de Aprendiz el correspondiente a la Juventud Humana, el de Compañero al periodo de Virilidad y el Grado de Maestro a la Madurez del Hombre. En cada una de estas cámaras, se imparten todos los conocimientos morales y filosóficos que hay que inculcar en los Iniciados para mantener a la humanidad en estrecha Unión, lo cual traerá la Paz y Concordia Universales.
El acto de la preparación de un candidato para Iniciación, representa al Nacimiento del niño, y su impotencia para poder subsistir por sí solo, lo cual es la realidad durante la infancia del hombre ya que por su inexperiencia al tratar de dar sus primeros pasos se llena de dudas e incertidumbres y no es hasta que logra vencer a estos, con la ayuda y consejos de los más experimentados, que sale del mar de dudas.
El primer viaje, representa a la Juventud, que es cuando el hombre recibe su Educación y preparación Intelectual, y es cuando ocurre el Nacimiento de sus ideas, principios y acciones, que le conducirán a adquirir el conocimiento exacto de las tendencias materiales y espirituales que poseen los hombres. Esta etapa simboliza también la lucha que debe tener el individuo en contra de las incertidumbres, de la impotencia, de la confusión y de los errores humanos, para que después sus acciones estén enfocadas en la práctica de las virtudes. Así, lograra apartarse de todos los males que produce la ociosidad, la indolencia y la ignorancia, las cuales conducen al hombre a hundirse en los vicios debido a la debilidad que produce la fragilidad humana.
El segundo viaje representa a la Virilidad, periodo en el cual el hombre inicia a demostrar con hechos la ilustración que ha recibido en sus actividades sociales, publicas y privadas, demostrando que ya se encuentra capacitado para hacer uso de sus facultades mentales, que lo obligaran a cumplir con sus deberes haciendo uso de sus derechos sociales. En el sentido moral, el segundo viaje simboliza a la lucha que se entabla entre la verdad, en contra de la mentira o el engaño, entre la educación y la ignorancia o la superstición, entre la realidad y el error o la falsedad, entre el bien y el mal o la perfidia, para defender a las virtudes en apoyo a la equidad, la razón y la justicia. Así mismo, este viaje nos recuerda que tenemos la cualidad de hacer uso de nuestro libre albedrio. Al entrar en la edad viril, nos permite iniciar los estudios científicos, filosóficos y espirituales que nos van a permitir trazar un plan de conducta definido y no solamente en bien propio, sino para bien y honra de todos los seres que nos rodean.
El Tercer viaje, simboliza a la edad madura, que es cuando se demuestra el talento, la pericia y la experiencia adquiridos por el hombre. Es en esta etapa que se adquieren todos los Honores, Recompensas, títulos y distinciones sociales como resultado de sus acciones para bien, felicidad y gloria denuestros padres y maestros. El tercer viaje también simboliza a la purificación moral y material del hombre, así como el perfeccionamiento de su educación intelectual. En este periodo, el individuo demuestra que aprendió a dominar sus malas inclinaciones, renaciendo a la verdadera virtud, también demuestra que sabe pensar serenamente y aplicar su criterio con cordura y equidad. El tercer viaje también constituye una prueba física que es un verdadero sacrificio material a favor del espiritualismo, ya que sintetiza la meta de todas las virtudes morales.
Estos viajes nos dejan como conclusión que :
1) Durante la juventud debemos aprender a comparar y apreciar todas las enseñanzas necesarias para aplicar nuestro criterio o talento en conformidad con los principios filosóficos, morales y científicos, para lograr ser útiles a nosotros mismos, a la sociedad y a la Divinidad.
2) Durante la Virilidad, debemos emplear nuestra buena voluntad para formarnos un porvenir, cuya base sea la dedicación, amor al estudio y el aprovechamiento del tiempo para iniciar la ejecución de nuestras obras en bien propio, de nuestros semejantes y de la divinidad.
3) Y durante la Madurez, tenemos derecho a disfrutar de las ventajas adquiridas por medio de nuestra inteligencia con la satisfacción de haber cumplido nuestros deberes para con nosotros mismos, nuestros semejantes y con el Ser Supremo y que finalmente al rendir nuestro último tributo a la Madre Naturaleza, sin temor a la muerte, llevemos la convicción y la esperanza de alcanzar una gloriosa inmortalidad a todos.
Estas son lasrazones por las cuales a los postulantes se les hacen dar 3 viajes, durante los cuales en el primero pasan bajo la acción del agua como elemento fecundante, en el segundo por la acción del aire como fluido vivificante y en el tercero por la acción del fuego, como elemento purificador de la materia de que están constituidos todos los seres y las cosas sobre la superficie de la Tierra.
AFAM
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