Hermes Trimegisto, al querer dar a su hijo TOT una idea de Dios, hasta donde es posible representarlo, le dijo:
“La unidad, principio y raíz de todas las cosas, existen en todo como un principio y raíz. No hay nada sin principio; el principio no deriva de nada sino de sí mismo puesto que todo él deriva de él, y él mismo es su principio, toda vez que no tiene otros”.
“La Unidad, que es el principio, contiene todos los números y no está contenida por ninguno; ella los engendra a todos y no es engendrada por ningún otro”.
“Hay un Creador, Amo de todo este Universo. El espacio, el número y la medida no podrían conservarse sin un Creador. El orden no podría conservarse sin un lugar y una medida; es preciso, pues, un Amo, ¡Oh, hijo mío! Dale a Dios el nombre que más le conviene: llámale el Padre de todas las cosas, porque es el único y su función propia es la de ser Padre, y si quieres que yo emplee una expresión mas enérgica, su esencia es la de engendrar y crear. Y como nada puede existir sin creador, así él mismo no existiría si no creara sin cesar. El es lo que es y lo que no es, porque lo que él es, lo ha manifestado y lo que no es, lo tiene en sí mismo. No tiene cuerpo y tiene muchos cuerpos; o más bien, todos los cuerpos porque No hay nada que no sea él y todo es él solo”.
Por que eso tiene todos los nombres, porque es el Padre Único, y por eso no tiene ningún nombre, porque es el Padre de todo. Todas las cosas forman parte de Dios; por consiguiente, Dios es todo. Al crear todo se crea a sí mismo sin reposar jamás, porque su actividad no tiene término, y así como Dios es ilimitado, su creación no tiene principio ni fin.
.’.
Colaboración para “ULTRA” del il.’. H.’. Guillermo Malpica Esponda, tomado de la Liturgia del Prim.’. grado de j.’. m.’. p.’. Paliza Tomado de “ULTRA” órgano informativo del Supremo Consejo de México del 33° Y Último Grado del R.’. E.’. A.’. y A.’. para la jurisdicción masónica de los Estado Unidos Mexicanos, Puente de Alvarado # 90.