diciembre
31

Fiestas del Mexicano

Creado en : Interés General por glcosmosac

Extracto Octavio Paz

Gracias a las fiestas el mexicano se abre, participa, comulga con sus semejantes y con los valores que dan sentido a su existencia religiosa o política. Y es significativo que un país tan triste como el nuestro tenga tantas y tan alegres fiestas. Su frecuencia, el brillo que alcanzan, el entusiasmo con que todos participamos, parecen revelar que, sin ellas, estallaríamos. Ellas nos liberan, así sea momentáneamente, de todos esos impulsos sin salida y de todas esas materias inflamables que guardamos en nuestro interior. Pero a diferencia de lo que ocurre en otras sociedades, la fiesta mexicana no es nada más un regreso a un estado original de indiferenciación y libertad; el mexicano no intenta regresar, sino salir de sí mismo, sobrepasarse. Entre nosotros la fiesta es una explosión, un estallido. Muerte y vida, júbilo y lamento, canto y aullido se alían en nuestros festejos, no para recrearse o reconocerse, sino para entredevorarse. No hay nada más alegre que una fiesta mexicana, pero también no hay nada más triste. La noche de fiesta es también noche de duelo.

Si en la vida diaria nos ocultamos a nosotros mismos, en el remolino de la fiesta nos disparamos. Más que abrirnos, nos desgarramos. Todo termina en alarido y desgarradura: el canto, el amor, la amistad. La violencia de nuestros festejos muestra hasta qué punto nuestro hermetismo nos cierra las vías de comunicación con el mundo. Conocemos el delirio, la canción, el aullido, el monólogo, pero no el diálogo. Nuestras fiestas, como nuestras confidencias, nuestros amores y nuestras tentativas para reordenar nuestra sociedad, son rupturas violentas con lo antiguo o con lo establecido. Cada vez que intentamos expresarnos, necesitamos romper con nosotros mismos. Y la fiesta sólo es un ejemplo, acaso el más típico, de ruptura violenta. No sería difícil enumerar otros, igualmente reveladores: el juego, que es siempre un ir a los extremos, mortal con frecuencia; nuestra prodigalidad en el gastar, reverso de la timidez de nuestras inversiones y empresas económicas; nuestras confesiones. El mexicano, ser hosco, encerrado en sí mismo, de pronto estalla, se abre el pecho y se exhibe, con cierta complacencia y deteniéndose en los repliegues vergonzosos o terribles de su intimidad. No somos francos, pero nuestra sinceridad puede llegar a extremos que horrorizarían a un europeo. La manera explosiva y dramática, a veces suicida, con que nos desnudamos y entregamos, inermes casi, revela que algo nos asfixia y cohibe. Algo nos impide ser. Y porque no nos atrevemos o no podemos enfrentarnos con nuestro ser, recurrimos a la fiesta. Ella nos lanza al vacío, embriaguez que se quema a sí misma, disparo al aire, fuego de artificio.

diciembre
26

Piedra (del lat. petra): Dícese de la sustancia mineral, dura y compacta que no es terrosa ni de aspecto metálico, que forma la corteza del globo. Es aquella que es recogida directamente de la tierra, por lo que de modo natural, cada una posee las formas más diversas fruto de la acción de las fuerzas de la Naturaleza. No obstante, contiene en sí toda la potencialidad de una obra de arte, la potencialidad de la trascendencia.

Desde los primeros asentamientos, el ser humano encontró en las cualidades de las piedras representación de virtudes divinas y humanas, prueba de ello fue su temprana utilización en lápidas sepulcrales y objetos de veneración religiosa, de ahí la estrecha relación de sentido entre la Piedra y el Cuarto de Reflexión, negro en su apariencia, donde sobresale la antigua fórmula alquímica y hermética V.I.T.R.I.O.L,: “Visita Interior Terrae, Rectificando Invenies Ocultum Lapidem”, (Visita al Interior de la Tierra, Rectificando Descubrirás la Piedra Oculta). Posteriormente, con el advenimiento de la cultura, el ser humano fue desarrollando tanto sus habilidades comunicacionales como de construcción y consecuentemente, comenzó a utilizar estas últimas no sólo para levantar estructuras que proporcionaran cobijo, seguridad y dominio de la naturaleza, sino que también para comunicar ideas, conceptos y experiencias. Desde antes de las grandes construcciones babilónicas, pasando por las pirámides egipcias, las ciudades griegas y romanas, llegando a las grandes catedrales medievales, los hombres que proyectaron y levantaron estas magníficas edificaciones fueron perfeccionando su arte.

El proceso constructivo comenzaba materialmente cuando la piedra, en su estado más natural, recién cortada de su veta, era retirada de la cantera para ser sometida al trabajo que el picapedrero debía efectuar a fin de hacerla útil al plan constructivo a seguir: dándole la forma debida, las dimensiones adecuadas y el pulimento necesario. Para cada etapa del proceso descrito se fueron iniciando hombres con especiales características, no tanto por sus conocimientos y habilidades previas, sino por su carácter y su actitud para enfrentar el arduo trabajo. Es así que este proceso se asimiló simbólicamente al mismo proceso constructivo. Ésta adoptó el lenguaje arquitectónico, transformándolo en símbolos del propio trabajo de perfeccionamiento humano, creando un sistema semiótico esotérico que recogía vastas y profundas enseñanzas ancestrales, que serían develas de modo gradual únicamente a aquellos dignos de tales conocimientos.

Es indudable el correspondencia entre la piedra bruta y nosotros HH\ AA\, puesto que hemos sido sacados de las entrañas del mundo profano, llamados a que libremente nos uniéramos a la Ord\ y que junto al resto de nuestros QQ\HH\ pusiéramos manos a la obra para tallarnos y pulirnos a nosotros mismos, con el objetivo final de ser partícipes de la Gran Construcción. La piedra en bruto es el símbolo de la edad primitiva y del hombre sin instrucción en estado natural, pero que tiene todos los potenciales para poder evolucionar. Es esta alegoría, la que justamente encierra el motivo central de la existencia humana, cuyo escultor es el propio Yo interno de cada uno hacia el logro de la perfección, al fortalecimiento del espíritu, aprender a disciplinar de manera constructiva todas sus facultades, al conocimiento de uno mismo y de las circunstancias que lo rodean. El logro de la perfección, simbolizada en el pulimento de la piedra, consiste en desprenderse de errores, prejuicios, odios, desarmonías e intransigencias, existentes en la vida interna, así como de aquellas derivadas de las relaciones sociales entre los hombres, tales como el “desorden profano”, la oscuridad del fanatismo y la barbarie de la intolerancia.Lograr la trascendencia a un plano más elevado es cumplir con el elemental compromiso humano de mejorar cada día, en todos los aspectos de su existencia, modelando el carácter y el desarrollo de la personalidad, de acuerdo a valores, como el constante progreso, la pasión por la sabiduría, el conocimiento y el repudio de la ignorancia. En la historia de la humanidad, han existido distintas formas de concebir la idea del perfeccionamiento expresado en el cambio cualitativo, por un lado, en sus relaciones con los demás y por otro, desde la perspectiva del crecimiento espiritual personal.

En la sociedad de hoy, caracterizada por distintas crisis estructurales, económicas, políticas, ideológicas y humanas, se manifiesta directa o indirectamente, la pérdida de una de las aspiraciones históricas entre los hombres: la búsqueda del perfeccionamiento espiritual.

Sabemos que todos como habitantes del planeta estamos relacionados entre si desde los distintos reinos: mineral, vegetal y animal. Es sin duda un hecho que a nivel social estamos igualmente relacionados y nuestro actual ambiente social en Chihuahua deja ver una serie de lo que la ciencia denomina patologías sociales, esto se refiere a las conductas anormales dentro de la sociedad llevándola a la infuncionalidad, malestar y fracaso, entonces si todos estamos tan relacionados es lógico darnos cuenta que nos vemos inmersos poco o mucho en esta serie de malestares sociales y que no podemos sentirnos o creernos ajenos a esto que no aqueja y mucho menos pensar que en nuestras manos no esta una solución en la medida de cada uno y que debemos sumar hasta cambiar la totalidad del conjunto social, es sin duda verdadera piedra bruta que debemos trabajar, es la piedra bruta que nos envilece como seres humanos, noticias diarias sobre criminalidad, drogadicción, alcoholismo, contaminación ambiental, pobreza, desempleo, disfunciones y desintegración familia, la decadencia de valores, todo ello generador de la cada vez mas cotidiana ausencia de sentimientos de solidaridad y fraternidad precipitando al ciudadano hacia una constante deshumanización.

En este contexto, la transformación interna de nosotros los AA:. MM:. , a través del pulimento simbólico de la piedra bruta, debemos crear en nuestra conciencia la necesidad de superar las condiciones de arrastre de la materialidad pasada y actual, producto de la vida profana. El trabajo de transformación de la piedra bruta, significa simultáneamente la transformación de sí mismo en nuestra condición de H:. M:. con la capacidad intelectual de razonar, de reflexionar, de interpretar, con miras a establecer las formas de interacción entre la conciencia que cada día esta mas cegada y lo externo a ella cada día esta mas decadente. Sólo de esta forma llegan a aflorar en la conciencia los valores de fraternidad, de caridad y de tolerancia, los cuales nos hará más dignos de nuestra condición de M:. Mientras más nos acerquemos a nuestro ideal de perfección, seremos más humanos y paulatinamente iluminándonos con la luz de nuestros hermanos para desbastar con certeros golpes la piedra bruta, algún día seremos piedras cúbicas, trascendiendo para satisfacción de nuestros propios retos, para beneficio de la humanidad y para la gloria del G:. A:. D:. U:.

Or.·. Chihuahua, Chih.

Martes, 17 de Agosto de 2010 E:.V:.

Fraternalmente Vuestro.

Ap.·. M.·. J A N F

diciembre
12

Todas las instituciones de la franc-masonería puestas al descubierto y probadas por lo mejor de la tradición así como por referencias a la Escritura.

Observad en primer lugar que todos nuestros signos provienen de la escuadra, de acuerdo con su empleo habitual. La prueba de ello se encuentra en el versículo 7 del capítulo 6 del primer libro de los Reyes.

El saludo se hace como sigue, de cualquier sitio del que vengáis: Yo vengo de la muy respetable logia de maestros y de compañeros perteneciente a Dios y al bienaventurado san Juan, que saluda a todos los hermanos verdaderos y perfectos de nuestros santos secretos, como yo mismo lo hago, encontrando que sois tales.

- Yo os saludo, hermano, y os ruego que me digáis vuestro nombre.

Responded J. y el otro debe decir que su nombre es B.

El examen continúa como sigue:

- ¿Cómo sabré que sois franc-masón? – Por las verdaderas palabras, signos y toques de mi entrada.

- ¿Cómo habéis sido hecho masón? – En una logia verdadera y perfecta.

- ¿Qué es una logia perfecta? – El centro de un corazón sincero.

- Pero, ¿a cuántos masones llamáis así? – A cualquier número impar entre 3 y 13.

- ¿Por qué tantos, y por qué en número impar?

- El primer número hace referencia a la santa Trinidad, y el otro a la venida de Cristo, con sus 12 apóstoles.

- ¿Cuál fue el primer paso de vuestra entrada?

- Un deseo intenso de conocer los secretos de lafranc-masonería.

- ¿Por qué se llama franc-masonería? – En primer lugar, porque ella es un libre don de Dios a los hijos de los hombres; en segundo lugar, porque está liberada de la intrusión de los espíritus infernales; y en tercer lugar porque es la libre unión de los hermanos de ese santo secreto que debe subsistir para siempre.

- ¿Cómo habéis sido introducido en logia? – Pobre y sin un real, ciego e ignorante de nuestros secretos.

- ¿Y ello por qué razón? – Así como nuestro salvador se hizo pobre para nuestra redención, yo me hice pobre en ese momento en vistas al conocimiento de Dios resumido en la escuadra.

- ¿Qué habéis visto en logia cuando se os permitió ver? – Yo vi la verdad, el mundo y la justicia del amor fraternal.

- ¿Dónde? – Delante de mí.

- ¿Qué había detrás de vos? – El perjurio y el odio de la fraternidad para siempre si yo descubriera nuestros secretos sin el consentimiento de una logia, a menos que los haya obtenido de una triple voz habiendo sido recibido, pasado y elevado en las reglas por tres logias distintas, y a condición de que haya jurado adecuarme a nuestros artículos…

- ¿Cómo estaba orientada la logia durante vuestra recepción? – Al este, al oeste y al sur.

- ¿Por qué no al norte? – Ya que nosotros residimos en la parte norte del mundo, y ya que no enterramos a los muertos en el lado norte de nuestras iglesias, igualmente dejamos vacío el lado norte de nuestras logias.

- ¿Y por qué al este y al oeste? – Porque las iglesias están orientadas de este a oeste, y sus patios se encuentran al sur.

- ¿Por qué las iglesias están orientadas de este a oeste? – Hay cuatro razones para ello.

- ¿Cuáles son? – La primera: nuestros primeros padres fueron situados al este en el Edén; la segunda: un viento del este secó el mar (Rojo) ante los hijos de Israel, y el templo del Señor debía ser construido de la misma manera; la tercera: el sol se eleva en el este y se oculta en el oeste por encima de aquellos que habitan cerca del ecuador; la cuarta: la estrella apareció por el oeste para advertir a todos los pastores y hombres sabios que nuestro salvador iba a venir en la carne.

- ¿Quién os guió en el interior de la logia? – El vigilante y el más mayor de los compañeros del oficio.

- ¿Por qué no el más joven de los compañeros del oficio? – Por seguir a nuestro salvador, que ordenó al jefe servir la mesa, exhortación a la humildad que siempre debemos observar.

- ¿En qué postura habéis prestado vuestro juramento? – No estaba ni tendido ni de pie, ni andaba, ni corría; no daba vueltas, no estaba ni colgado ni a punto de volar, ni desnudo ni vestido, ni calzado ni descalzo.

- ¿Por qué razón estabais en esa postura? – Porque un Dios y un hombre componen al verdadero Cristo, y así un sujeto desnudo que estuviera medio desnudo y medio vestido, medio calzado y medio descalzo, medio arrodillado y medio de pie, sería la mitad de todo y no sería nada, demostrando así un corazón humilde y obediente dispuesto a marchar lleno de fe tras ese justo Jesús.

- ¿Qué habéis jurado? –Oír y callar nuestros secretos.

- ¿Cuál era el contenido de vuestro juramento? –El segundo punto de mi (juramento) era obedecer a Dios y a todas las verdaderas escuadras hechas o dirigidas a mí por un hermano. El tercer (punto) era no robar jamás, por temor a ofender a Dios y a arrojar vergüenza sobre la escuadra. El cuarto (punto) era jamás cometer adulterio con la esposa de un hermano, ni mentirle de manera deliberada. El quinto (punto de mi juramento) era no desear vengarme de manera injusta de un hermano, sino, por el contrario, socorrerle en tanto esté en mi poder y no me acarree un grave perjuicio.

- Admito que habéis estado en una logia; así que os pregunto: ¿cuántas luces posee una logia? – Yo respondo 12.

- ¿Cuáles son? – Las tres primeras joyas son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; el sol, la luna, el maestro masón; la escuadra, la regla; la plomada, el nivel, el mallete y el cincel.

- Probadme que todas ellas son verdaderas luces. – En lo que concierne a la santa Trinidad, ella da la razón. El sol nos da la luz día y noche. La luna es un cuerpo sombrío que, surgido del agua, recibe su luz del sol y además es la reina de las aguas, que son el mejor de los niveles. El maestro masón enseña el oficio y debería tener una palabra tres veces potente cuando enseña nuestros secretos como hombre brillante, porque nosotros creemos en un poder oratorio superior, ya que los 70 tenían un gran poder, y los 11 tenían otro aún mayor, pues escogieron a Matías para reemplazar a Judas. En lo que concierne a la escuadra, la regla, la plomada, el nivel, el mallete y el cincel, son seis instrumentos sin los cuales ningún masón puede realizar un verdadero trabajo.

- ¿A qué pueden referirse estas 12 luces? – Deducimos que se refieren a los 12 patriarcas, así como a los doce bueyes con respecto a los cuales leemos en el capítulo 7 del primer libro de los Reyes que soportaban el mar fundido en bronce: eran símbolos de los 12 discípulos que debían ser enseñados por Cristo.

- Admito que vos habéis entrado, así que os pregunto si habéis sido elevado.

- Sí.

- ¿Dónde habéis sido elevado? – He sido elevado en el conocimiento de nuestros orígenes, gracias a la vez a la tradición y a la Escritura.

- ¿Qué palabra pronunciáis sobre los cimientos cuando eleváis un edificio, allí donde teméis que un espíritu infernal de destrucción, frecuentando esos lugares, pueda derribar el trabajo de vuestras manos? – Oh, ven, déjanos y tendrás.

- ¿A quién os dirigís? – Rezo a la santa Trinidad.

- ¿De qué manera pronunciáis estas palabras? – De rodillas, con la cabeza descubierta, mirando hacia el este.

- ¿Qué queréis decir con estas palabras? – Queremos decir que despreciamos la justicia propia y que en ello diferimos de esos babilonios que creían poder construir hasta el cielo. Por el contrario, rogamos a la santa Trinidad que nos permita construir en verdad y en escuadra; y cada cual tendrá la recompensa que merece.

- ¿Cuándo fueron pronunciadas estas palabras, o para qué servían? – Yo respondo que desde el origen, antes de que el evangelio se extendiera por el mundo cubierto de espíritus infernales de destrucción. A menos que los hombres construyeran con fe y en oración, sus trabajos eran a menudo demolidos.

- Pero, ¿cómo fue posible que los trabajos de los babilonios fueran erigidos antes de que el evangelio comenzara a brillar? – Yo os respondo devolviéndoos vuestra propia pregunta, porque la presunción de los babilonios de los que acabo de hablar había ofendido de tal modo al espíritu de Dios que las lenguas dejaron de ser comprendidas por su pecado a fin de que la humanidad no volviera jamás a actuar así sin el permiso divino, que quiere que nada pueda hacerse sin fe ni oración.

- ¿Esto es tradicional? – Sabemos esto por tradición, y también por referencia a la Escritura, que dice que Shem, Ham y Japheth, deseosos de llegar junto a la tumba de su padre Noah, trataron de ver si podrían encontrar allí algo susceptible de conducirles al secreto del poder detentado por ese famoso predicador. En efecto, deseo que todos reconozcan que todas las cosas necesarias al mundo nuevo se encontraban en el arca con Noah.

Ahora bien, estos tres hombres ya habían acordado que, si no encontraban lo que buscaban, lo primero que encontraran debería servirles de secreto. No dudaban, sino que creían muy firmemente que Dios tenía el poder, y también que manifestaría su voluntad por medio de su fe, su oración y su obediencia, de manera que lo que encontraran se mostraría ante ellos tan potente como si hubieran recibido el secreto de Dios mismo en su origen. Llegaron entonces a la tumba, donde no encontraron nada más que el cadáver casi enteramente descompuesto. Cuando cogieron un dedo, éste se desprendió falange por falange, y lo mismo ocurrió con el puño y con el codo. Entonces levantaron el cadáver y lo sostuvieron, poniendo un pie contra su pie, una rodilla contra su rodilla, el pecho contra su pecho, una mejilla contra su mejilla, y una mano en su espalda, y se pusieron a gritar: Ayuda, oh Padre, como si dijeran: Oh, Padre del cielo, ayúdanos ahora, porque nuestro padre terrestre ya no puede hacerlo. Entonces, dejando de nuevo el cadáver, y no sabiendo qué hacer, uno de ellos dijo: Hay tuétano en este hueso, y el segundo dijo: Pero es un hueso seco, y el tercero dijo: apesta. Se pusieron de acuerdo entonces para darle un nombre que fuera conocido por la masonería hasta este día. Después, se fueron a sus asuntos y a partir de ese momento sus obras fueron buenas.

Es por ello que debe creerse, pero también comprenderse, que su poder no venía de lo que encontraron o del nombre que le dieron, sino de su fe y de su oración. Las cosas continuaron así, y la voluntad dio firmeza a la acción.

Cuando reinaba el rey Alboyne nació Bazalliell, que fue llamado así por Dios antes de su concepción. Este hombre santo sabía por inspiración que los títulos secretos y los símbolos primitivos del principio divino tenían el poder de proteger, y construyó de tal manera que ningún espíritu infernal de destrucción osó quebrantar la obra de sus manos. Así que sus obras se hicieron tan famosas que los dos hermanos más jóvenes del rey del que se acaba de hablar desearon ser instruidos por él en la noble ciencia que él dominaba. A ello consintió a condición de que no la revelaran (oralmente) sin unir (para ello) sus propias voces a la de un tercero. Prestaron juramento y él les enseñó la parte teórica y la parte práctica de la masonería. Después hicieron su obra. En esta época, los salarios de los masones aumentaron en este reino; se veía entonces a los masones en compañía de reyes y príncipes. Pero cuando la hora de su muerte estaba cerca, Bazalliell deseó que se le enterrara en el valle de Josaphat, y que sobre (su tumba) se grabara una inscripción conforme a su mérito, lo cual realizaron ambos príncipes. Esta (inscripción) estaba (formulada) como sigue:

- Aquí yace la flor de la masonería, que, superior a muchos otros, fue el compañero de un rey y el hermano de dos príncipes. Aquí yace el corazón que podía albergar todos los secretos. Aquí yace la lengua que jamás reveló ninguno.

Tras su muerte, los habitantes del lugar pensaron que, con él, los secretos de la masonería se habían perdido totalmente, pues ya no oían hablar de ellos, y nadie conocía los secretos excepto esos dos príncipes, y durante su recepción habían jurado no revelarlos si no unían sus voces a la de un tercero. Es por ello que debe creerse y también comprenderse que un secreto tan santo no podía jamás perderse mientras quedara vivo sobre la tierra un buen servidor de Dios. Pues todo buen servidor de Dios siempre tiene y tendrá una gran parte en este santo secreto, aunque los demás ignoren dicho secreto, así como los medios que deben usarse. En efecto, ocurrió en el mundo de esta época lo que ocurrió en la Iglesia samaritana a propósito de Cristo.

Buscaban lo que no conocían. Pero su profunda ignorancia no podía discernir esto, y así todo siguió en las tinieblas y la oscuridad durante los 840 años que duró el éxodo de los hijos de Israel fuera del país de Egipto. En el cuarto año de su reinado sobre Israel, Salomón comenzó a construir la casa del Señor, casa que deseaba construir su padre David, pero que no obtuvo permiso para realizar, pues sus manos eran culpables de las guerras sangrientas (que hacían estragos) en todas partes.

He aquí todo lo que se refiere a los días en que Salomón, su hijo, comenzó a construir la casa del Señor. Es mi deseo que todo el mundo convenga en que todo lo que era necesario aportar para esta santa construcción no provenía (únicamente) de este sabio rey. Todos debemos reconocer esto, so pena de acusar a Dios de una injusticia que ningún frágil mortal osaría reprocharle, y de la que su divina bondad no ha podido hacerse culpable. Leemos ahora en el versículo 13 del capítulo 7 del primer libro de los Reyes que Salomón envió a buscar a Hiram de Tiro. Éste era el hijo de una viuda de la tribu de Neftalí, y su padre era un hombre de Tiro.

(Era) un artesano experto en bronce, lleno de sabiduría, hábil en la realización de todas las obras en bronce. Llegó ante el rey Salomón y construyó para él toda su obra. La explicación de estos versículos es la siguiente: la palabra hábil expresa la ingeniosidad; en cuanto a la sabiduría y la comprensión, cuando se encuentran reunidas en la misma persona, ésta ya nada tiene que desear. Así, con respecto a este pasaje de la Escritura, debemos convenir en que el hijo de la viuda cuyo nombre era Hiram estaba dotado de una inspiración sagrada comparable a la del sabio rey Salomón, o aún a la de san Bazalliell.

Se saca generalmente de la tradición que hubo durante la erección (de esta Casa) una tumultuosa riña entre los obreros manuales y los masones a causa de los salarios. Para calmar a todo el mundo y facilitar las cosas, el rey en su sabiduría dijo: Estad todos contentos, pues todos seréis pagados de la misma manera. Dio entonces a los masones un signo que desconocían los obreros manuales, a fin de que aquel que fuera capaz de hacerlo en el sitio de la paga pudiera ser pagado como masón. Los obreros manuales, no conociendo (este signo), fueron pagados como antes. Esto bien pudo pasar así, y si en efecto fue el caso, debemos juzgar como muy llenas de gracia las palabras del sabio rey Salomón, pues debe comprenderse y también creerse (por ellas) que el sabio rey deseaba dar a cada uno lo que merecía.

Comprendo ahora mejor el versículo 7 del capítulo 6 del primer libro de los Reyes, en el que se dice que la Casa fue, durante su erección, construida en piedras ya preparadas antes de ser llevadas al lugar, de tal manera que no se oía ni martillo, ni hacha, ni instrumento alguno de hierro en la casa durante su construcción. Puede deducirse de ello que todo estaba preparado de antemano, pero que no podía ser sacado (de la cantera) sin verificación previa. Y cuando para buscar (un medio de verificación, se removió) cielo y tierra, no pudo entonces encontrarse nada más conveniente que la escuadra, que se convirtió en su signo y que significa lo que debían hacerse el uno al otro. El trabajo continuó y prosperó. Lo que no podía ser bueno era malo. Trabajaron para un buen maestro, y tenían como vigilante al hombre más sabio de la tierra. Por ello, en parte por su mérito, pero aún más en razón de la libre gracia, la masonería obtuvo un nombre y un mandamiento nuevo. Su nombre significa Fuerza, a lo cual responden: Belleza; y su mandamiento es el Amor. Leed en prueba (de ello) los capítulos 7 y 6 del primer libro de los Reyes, en los que encontraréis (descritas) las maravillosas obras de Hiram durante la construcción de la casa del Señor.

Cuando todo acabó, los secretos de la masonería fueron ordenados con justicia como lo están ahora y como lo estarán hasta el fin del mundo, en la medida en que se los comprenda con exactitud. Forman 3 partes cuando se refieren a la santa Trinidad que hizo todas las cosas; forman además 13 ramas en referencia a Cristo y a sus 12 apóstoles; son como sigue: una palabra para el teólogo, seis para el clero y seis para el compañero de oficio, y para estar plena y totalmente de acuerdo, seguir con los cinco puntos de los compañeros franc-masones, que son pie contra pie, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mejilla contra mejilla y mano en la espalda, cinco puntos que aluden a los cinco principales signos que son la cabeza, el pie, el torso, la mano y el corazón, así como a los cinco puntos de la arquitectura y a los cinco órdenes de la masonería.

Obtienen además su fuerza de cinco (figuras) primitivas: una divina y cuatro temporales, que son como sigue: primero el Cristo, el jefe y la piedra angular; en segundo lugar, Pedro, llamado Kephás; en tercer lugar Moisés, que grabó los mandamientos; en cuarto lugar, Bazalliell, el mejor de los masones; en quinto lugar, Hiram, que estaba lleno de sabiduría y de inteligencia.

Graham, por suerte maestro de las logias, además de Enquam Ebo, a 24 de octubre de 1726, a todos y a cada uno de aquellos de nuestra fraternidad que quieran instruirse con esto.

diciembre
2

103˚ Aniversario de la R.’….

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103˚ Aniversario de la R.’.y C.’. L.’. S.’. Perseverancia y Lealtad número 12. http://t.co/mo2Lats via @AddThis

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