Brindis por los Hermanos Visitadores y las Logias de la Amistad
A L.’. G.’. D.’. G.’. D.’. U.’.
Los Hermanos VISITANTES que representan a sus respectivas Logias nos traen la expresión de sus SENTIMIENTOS fraternales, así como los mensajes especiales de los cuales hayan sido encargados, ESTRECHÁNDOSE así íntimamente las relaciones de AMISTAD entre las diferentes LOGIAS.
Con estos usos y costumbres la Familia Masónica expresa su SOLIDARIDAD con los hermanos y con la humanidad.
Sea la Masonería para nosotros no solamente un hermoso conjunto simbólico, y un medio para establecer nuevas amistades y relaciones, sino algo más íntimo y VITAL, que se aplique a la solución de los diarios problemas de la existencia, nos enseñe la CIENCIA y el ARTE REAL de la VIDA, nos abra y nos indique el CAMINO de la VERDAD.
Los HH.’. visitadores constituyen la argamasa que une a las Logias en un solo Vínculo sagrado, y junta a aquellos que se hallaban a la mayor distancia uno del otro. Ningún Enfrentamiento o Disputa privados ha de entrar por la Puerta de la Logia, mucho menos cualquier Discusión sobre Religión, Nacionalidades, o Política. Un Masón está obligado, por su Cualidad, a obedecer la Ley moral, gracias a la cual la Masonería se convierte en el Centro de la Unión, y en el Medio de conciliar una verdadera Amistad y amor fraternal entre Personas que han de permanecer en una perpetua Distancia.
El amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales. En el Antiguo Testamento, el objeto central del amor del hombre es el pobre, el extranjero, la viuda y el huérfano, y, eventualmente, el enemigo nacional, el egipcio y el edomita. Solo al tener compasión del desvalido el hombre comienza a desarrollar amor a su hermano.
Por esto, levanto mi cañón y digo ¡Fuego!.
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