Primera regla de oro
Principia en tu hogar, viviendo en paz con todos tus familiares; con tus vecinos y en todas partes con los compañeros de trabajo.
No te fijes si se lo merecen o no. Vive en paz con ellos.
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Principia en tu hogar, viviendo en paz con todos tus familiares; con tus vecinos y en todas partes con los compañeros de trabajo.
No te fijes si se lo merecen o no. Vive en paz con ellos.
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La intuición
La intuición es un concepto extraído de la epistemología que describe aquel conocimiento que es directo e inmediato, sin intervención de la deducción o del razonamiento, siendo habitualmente autoevidente.
Un conocimiento directo y aparentemente inmediato; un juicio, significado o idea que se le ocurre a una persona sin un proceso aparente de pensamiento reflexivo. A menudo se llega a una conclusión a partir de pistas mínimas, como si «saliera de la nada».
Es un acto de la mente por el cual vemos de forma inmediata, con claridad y distinción, la verdad de una proposición. René Descartes expone que los dos actos de nuestra inteligencia o razón son la intuición y la deducción. La intuición no es el testimonio de los sentidos ni el juicio engañoso de la imaginación sino la concepción que nace o tiene su origen en las “solas luces de la razón”. Es más segura que la deducción y no deja lugar a dudas de aquello que comprendemos. Identifica la intuición con la luz natural. Tiende a ser un mecanismo de comprensión interno.
No es necesario demostrar todo, puesto que hay cosas que no se pueden demostrar pero que nuestra mente puede ver inmediatamente que son ciertas. Estas cosas son precisamente los fundamentos o bases de toda demostración.
Descartes tomó del proceder matemático, particularmente de la geometría, la distinción entre intuición y deducción. La geometría euclidiana parte de unos primeros principios indemostrables o axiomas y mediante cadenas argumentativas concluye en proposiciones cada vez más complejas o teoremas. A diferencia de algunas consideraciones contemporáneas que defienden la idea de que dichos principios se aceptan por convención o por su poder para generar muchas proposiciones consistentes, Descartes consideró que se aceptan porque la mente ve inmediatamente su verdad (por intuición); sin embargo llegamos a la verdad de los teoremas por deducción.
Lo peculiar del enfoque racionalista consiste en considerar que, junto con lo que podríamos llamar intuición sensible o percepción, existe una intuición más perfecta, la intuición de la mente o intuición intelectual. Este punto de vista supone dos cosas:
Descartes pone como ejemplos de este tipo de conocimiento la intuición de la propia existencia, el acto de conocimiento que la mente tiene de sus propias vivencias, pero también el conocimiento de verdades universales respecto de objetividades o realidades distintas a la de la propia mente (“que el triángulo está definido sólo por tres líneas”, “que la esfera por una superficie”, … )
Finalmente, señala las diferencias entre la intuición y la deducción:
La intuición es la capacidad que nos ayuda a Leer más