Albert Pike
Que es la JUSTICIA, en la decisión, el juicio y en nuestra interrelación con otros hombres.
En un país en el que el juicio a través de un jurado es conocido, todo hombre inteligente esta sujeto a ser llamado a actuar como juez, de un hecho, o de un hecho mezclado en derecho; para asumir las pesadas responsabilidades que corresponden a ese individuo.
Aquellos investidos con el poder del juicio, deberán enjuiciar las causas de todas las personas de manera recta e imparcial, sin consideraciones personales hacia el poder del importante o la riqueza del rico. o las necesidades del pobre. Ésa es la regla cardinal, que nadie disputará, aunque muchos no pueden observarla. Pero deben hacer más. Deben privarse del prejuicio y de la pre concepción. Deben oír pacientemente, recordar exactamente, y pesar cuidadosamente los hechos y los argumentos que se les presentan. No deben saltar de manera precipitada a las conclusiones, ni forman opiniones antes de que hayan oído todo. No deben asumir crimen o fraude. No deben ser gobernados por el orgullo obstinado de la opinión, ni dejarse llevar por el punto de vista y los argumentos de otros. En la deducción del motivo del acto probado, no deben asignar al acto los mejores o peores motivos, sino lo justo para que el mundo se lo asigne, si ellos mismos lo hubiesen hecho, ni deben permitir que muchas pequeñas circunstancias, que no tienen peso alguno por separado, lo tengan en conjunto , para probar su propia agudeza y sagacidad. Éstas son reglas sanas para cada miembro del jurado, también, observar.
En nuestra relaciones con otros, hay dos clases de injusticia: la primera, los causan lesión, la segunda, los que tienen el poder de evitar que alguien cause una lesión, pero no lo hacen. Así que la injusticia activa se puede hacer de dos maneras — por la fuerza y por fraude, — donde la fuerza es como la del león, y el fraude es como el del zorro– ambos completamente repugnantes al deber social, pero del fraude el más detestable.
Cada mal, hecho por un hombre a otro, si afecta su persona, su característica, su felicidad, o su reputación, es una ofensa contrala ley y la justicia. La Masonería busca en lo posible el modo más impresionante de hacer cumplir la ley y la justicia, y los medios más eficaces de prevenir el mal y la injusticia.
Con este fin enseña esta gran y trascendental verdad: ese mal e injusticia alguna vez hechos no Leer más