Artículo primero de la CONSTITUCIÓN DE LA GRAN LOGIA “COSMOS” A.C.
DEL R.’. E.’. A.’.Y A.’. DEL ESTADO DE CHIHUAHUA
La Gran Logia “COSMOS” A. C. del R.’. E.’. A.’. y A.’. del Estado de Chihuahua, forma parte de la Masonería Universal, jurisdiccionada y auspiciada por el SUPREMO CONSEJO DE MEXICO, miembro de la Confederación de Supremos Consejos del Mundo del Grado 33° y a este respecto adopta los principios fundamentales siguientes::
I. La Masonería es una Institución humanitaria porque sus más altas finalidades tienden a la perfección del hombre por el saber, la virtud y el más amplio concepto de su libertad. Sin imponer dogmas ni exigir determinadas creencias, enseña a sus adeptos a reconocer la unidad de origen de la vida universal y de su fuerza creadora, bajo la denominación simbólica de GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO.
II. La Masonería trabaja por el mejoramiento material, moral cultural y social de la humanidad y para este fin acepta en su seno a todos los hombres, de todas las razas y de todas las creencias políticas y religiosas.
III. Tiene como principios invariables: la mutua tolerancia, el respeto a todas las opiniones, la libertad de pensamiento, el libre examen y de albedrío y el deber de extender a toda la humanidad los lazos fraternales que ligan a los masones entre sí.
IV. En consecuencia, la masonería no debe convertirse nunca en una asociación política ni religiosa, ni debe estar al servicio de sectas, partidos o personas ajenas a la voluntad de la Gran Asamblea.
V. Los masones que observan los principios antes enunciados forman una gran familia esparcida en toda la tierra y constituyen la Asociación llamada MASONERIA UNIVERSAL. Esta asociación reconoce la existencia de sociedades y ritos legales de carácter masónico independiente que siguen nuestros principios fundamentales, a los que habrá de procurar atraer a nuestras filas buscando hacer factible la unificación de toda la verdadera familia masónica.
VI. Considera el trabajo como uno de los deberes esenciales del hombre, no sólo porque lo libera de la miseria, sino como el medio de alejarlo de los vicios y de asegurar su libertad. Por lo mismo, tanto honra al trabajador material como al intelectual y sólo reconoce como meritorio el trabajo ejecutado en servicio de nuestros semejantes.
VII. La Masonería Universal no reconoce límites a la investigación de la verdad y, para tal fin, recomienda a todas las Logias propiciar dicha actividad y que al presentar temas políticos, económicos, sociales y religiosos, se hagan en un plano científico en el que la discusión que se dé sea a base de argumentaciones sólidas y que las partes que intervinieren en su análisis actúen con el mayor respeto y dignidad. No acepta afirmaciones definitivas porque la evolución de la humanidad modifica constantemente las verdades conocidas y la búsqueda de la verdad es el afán constante del hombre y el mayor estímulo para su progreso y perfección.
VIII. Es obligación masónica luchar constantemente contra la ignorancia, los fanatismos, los prejuicios y contra todos los hombres y entidades que pretendan poner obstáculos a la libertad humana en cualquiera de sus manifestaciones.
IX. La Masonería trata de enseñar a sus adeptos a vivir honestamente, a ser justos y respetuosos de los derechos ajenos, a amar a los humildes, por los que se debe luchar y a los que se debe servir, a cooperar constantemente en todas las obras que conduzcan a la felicidad humana y a la emancipación de toda la tiranía por medio de la cultura, la moral y el servicio social.
X. Exige a sus miembros que sean buenos y leales ciudadanos, que luchen por la exaltación de los valores que constituyen nuestra nacionalidad y por estrechar los vínculos que hacen posible la grandeza de la Patria, requisito previo para formar conscientemente el ideal de la solidaridad humana, para acercarnos cada vez más a otro de nuestros ideales: LA FRATERNIDAD UNIVERSAL.