enero
18

La importancia de la constancia

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‎Una primera nota puede dar origen a una hermosa sinfonía. Una primera piedra es necesaria para una gran construcción. Un primer paso puede ser el inicio de un gran avance.

El inicio es importante pero, no es suficiente. Se necesitan muchas notas, piedras y pasos para conseguir grandes éxitos.

De la constancia dependen muchas cosas”.

 


enero
3

En tiempos de crisis, la mejor…

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En tiempos de crisis, la mejor inversión es el conocimiento, que permanece con uno por el resto de la vida.

enero
1

Las leyes de la mecánica cuántica

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La nueva teoría de la mecánica cuántica desafía una de las leyes fundamentales, la idea más fundamental de todas: la relación entre la causa y efecto.
Una causa no siempre produce el mismo movimiento, solo están determinadas las probabilidades, hay resultados alternativos posibles.

En todas sus facetas, la Mecánica está afectada por la Matemática. Ya sea por la geometría, la estadística y las probabilidades, o el cálculo, la mecánica se fundamenta en la matemática.

El futuro del universo no es predeterminado. Las cosas permanecen más o menos igual. La energía se conserva, como siempre lo ha hecho. La masa debe aumentar con la velocidad. El tiempo y el espacio, la materia y el movimiento se hicieron irreconocibles.

 

diciembre
30

Cuidado con lo que pidamos al …

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Cuidado con lo que pidamos al G.’. A.’. D.’. U.’. porque nos será concedido sin condiciones.

diciembre
30

Enviamos nuestros mejores dese…

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Enviamos nuestros mejores deseos para el nuevo ciclo de 2012. Reciban un abrazo fraterno.

diciembre
27

Por la felicidad de la patria

Alfonso Sierra Partida

Allá en los años niños, cabe la emoción sorpresiva de la primera enseñanza, se nos imbuyó que los símbolos de la Patria son el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional. Alrededor de ellos, crecieron amores e inquietudes hacia el solar nativo.

Nos enamoramos, fervientemente de la alegoría poética del águila asentada entre rocas y nopales, coronada con hojas de laurel y de olivo, devorando perverso emblema: la serpiente. Más ¡ay! Un día, el conocimiento destruyó el sueño –maldición de intelectuales madureces—al saber que el encanto y gracia de la leyenda se derrumban en el filológico encuentro de los nombres de los conductores. Tenoch, quiere decir “nopal sobre piedra” y Cuauhcóatl, “serpiente en águila”. Y olmecas y nahoas se detuvieron en el sitio escogido por “nopal sobre piedra y serpiente en águila”. Entonces nos arrebujamos entre los límpidos colores de la Bandera, enmarcando quereres quintaesenciados y éticos caminos. Nos entrega el verde de la silente sinfonía de nuestros trigales esmeralda; el blanco, alba esperanzada de nuestros ensueños y el rojo crepitante de toda tormenta reivindicatoria. Mas ¡ay! Los hombres, con el siniestro rugido de las fieras, alzando coloridos y variados pendones en todos los pueblos, en todos los tiempos y en toda hora, se destruyeron los unos a los otros. El lábaro que representaba es sus alegóricos tintes claras esperanzas y purísimos anhelos, fue manchado por la Ignorancia, la Hipocresía y la Ambición.

Y elevamos, desesperados, las notas viriles y los altos clarines del Himno Patrio. Notas marciales que entonaban en música y versos, promesas libertarias y democráticos afanes. Pero también los hombres pervirtieron la belleza de sus cantos. Los himnos fueron sangre y guerra, muerte y lágrimas. Las voces confundían en el fragor de la batalla la épica llamada “allon efants de la Patrie”, para oponerla al bélico llamado del “Mexicanos al grito de guerra…”

Y hasta las ridículas batallas de un cuadrilátero, en que se enfrentan gorilas con los puños enguantados, absurda y ridículamente se escuchan los himnos nacionales, como si el triunfo de un boxeador, decidiera definitivamente, los destinos humanos.

Viejos y desconsolados, conocedores de todas las mentiras y todos los tormentos horribles de vivir, nacimos otra vez, cabe las Columnas del Templo de Salomón. Y con  nuestros tres años iniciáticos, volvimos a tener fe en nuestros ideales, esperanza en realizarlos y sobre todo amor a la humanidad. Por ciega, perdida, equivocada y desesperanzada que fuera, en sus ideales.
“¡Mirad, cuan bueno y cuan delicioso es habitad los hermanos en armonía…” dice el bíblico versículo. Y en verdad, nada más alto, ni más ejemplar, que la reunión en Logia –Y ésta es Universal—de los hombres que tras la Igualdad, Fraternidad y Libertad y la Libertad humanas, reúnen voluntades, identifican ideales y consolidan afanes. Entonces se tiene otro concepto de Patria.

Porque la Patria, las patrias de todo el mundo, no son solamente el pedazo de tierra estremecida y doliente que nos ve nacer. Ni cielos azules, ni bellezas urbanas, ni estatuas múltiples de mármoles y bronces.

La patria es un claro, incontrovertible y eterno símbolo: ¡Es fuego, fuerza, pasión, sacrificio, entrega, emoción y equilibrio! Camino ancestral y estrella inalcanzada en sus ámbitos sin fronteras. ¡Costa y montaña, selva y planicie, árbol y pájaro, flor y nube, canto y silencio! ¡Sacrificio y triunfo!

¡Es soberanía, libre autodeterminación, justicia social, orden y paz!

¡Es Fuerza, es Belleza, es Candor! ¡Es bondad y es amor!

Yo brindo emocionado por mi Patria, ciertamente. Ajeno a xenofobias y deleznables patrioterías. Brindo por su camino y trayectoria de superación, hasta consolidarse fuerte, digna y ejemplar. Por sus hombres dilectos que se hermanan con los hombres del orbe, como apóstoles, como caudillos, como arquetipos. Por Hidalgo y por Bolívar, Por Juárez y por Lincoln, Por Madero y por Gandhi.

Por quienes han sabido que la patria nace con el padre que nos engendra y con la madre que nos acuna, amorosa, entre sus brazos. Crece con la novia que nos entrega el primer beso y con la esposa que nos impulsa hacia las estrellas. Y se prolonga en los hijos, en quienes volvemos a reír, a llorar, a amar, a sufrir, a triunfar y a morir.

Brindo, en fin, por la felicidad de mi Patria y de todas aquellas que un día, amalgamen al fin, sus Escudos Nacionales para que convivan sin odios el águila, el león y el oso. Unan sus cantos hímnicos y eleven a los cielos sólo las voces de la comprensión y la identificación humanas. Y fundan en uno solo, los colores de sus banderas. Para que el blanco de sus actos y de sus sueños liquiden odios, injurias, angustias y ambiciones.

Repitamos las palabras del poeta:

“Por nuestro bello país, por todos los mexicanos

Levantad la copa hermanos,

Y, sin distinguir matiz,

Brindemos, altas las manos,

Por una patria feliz”

diciembre
10

Mensaje Navideño

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QQ.’. HH.’., Estimados todos,

Tenemos el gusto de establecer comunicación por este medio.

Enviamos un abrazo fraterno a cada uno de ustedes, con la estimación y cariño que se ha forjado con el tiempo y la convivencia.

En este ambiente festivo, os enviamos un mensaje de paz, de la que surge del interior de nosotros y se expande a quienes nos rodean.

Frederick Douglass nos dice que el conocimiento inhabilita al ser humano para ser esclavo, cuesta muchas horas de trabajo y estudio adquirirlo y, de paso, el proceso resulta doloroso, especialmente, el de conocernos a nosotros mismos.No podemos mejorar nada a nuestro alrededor si no mejoramos nosotros mismos.

Reciban los mejores deseos para que este momento sea de esperanza, servicio y amor fraternal.

Nos proponemos combatir la ignorancia, la ambición y la hipocresía, no la de los demás, por lo pronto bastará con la nuestra, por que el ejemplo atrae mucho más que cualesquier enmienda que queramos hacer en los demás.

Que el ciclo 2012 sea de trabajo meritorio y aprendizaje constante. Disfutemos con moderación los dulces y aceptemos con entereza los amargos.

Que la cadena de unión se fortalezca entre nosotros y nuestros principios generosos de extiendan a quienes conviven con nosostros en estrecha unión.

¡Salud, alegría y prosperidad!

Fraternalmente

Muy Respetable Gran Logia Cosmos AC del R.’. E.’. A.’. y A.’. del Estado de Chihuahua

diciembre
8

Echa un vistazo a este vídeo….

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Echa un vistazo a este vídeo. — Matias De Stefano – Encuentro 11:11 Charla LA GRAN MUJER http://t.co/JNf4dyb4 via @youtube

diciembre
6

En esta ocasión compartimos con ustedes una buena versón del discurso del emperador de Charles Chaplin.
Esperamos la disfruten.
Reciban un abrazo fraterno.

noviembre
27

Lo importante acerca de la ver…

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Lo importante acerca de la verdad es que ésta ha de ser una necesidad constante y un compromiso ineludible para el hombre honesto.

octubre
30

En términos científicos,  la duda es medular. El químico y biólogo francés Louis Pasteur dijo: “Duda siempre de ti mismo, hasta que los datos no dejen lugar a dudas”.

Aristóteles sabiamente decía: “Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo”.

El cuestionar los dogmas es, sin duda, muy positivo. Los grandes avances científicos se han dado porque hubo quienes dudaron, por poner un ejemplo, que la tierra era plana y se encontraba sostenida por cuatro elefantes.

El tener reservas e investigar, previamente a decidir llevar a cabo una inversión financiera o patrimonial, es también una buena idea, al igual que consultar una segunda opinión médica ante un diagnóstico. Ya lo dijo Jorge Luis Borges: “La duda es uno de los nombres de la inteligencia”.

 

octubre
23

Han concluido satisfactoriamen…

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Han concluido satisfactoriamente los trabajos de la XXII tenida semestral.

octubre
20

La lectura bárbara

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Alejandro Rossi

Leer mal un texto es la cosa más fácil del mundo; la condición indispensable es no ser analfabeto. Una vez superada esa etapa, más cívica que intelectual, las posibilidades que se ofrecen para desmantelar, tergiversar e interpretar erróneamente una frase, una página, un ensayo o un libro son, no diré infinitas, pero sí numerosísimas. No pretendo ni agotarlas ni clasificarlas, tareas destinadas a eruditos pacíficos o a hombres seguramente geniales. Me conformo con enumerar algunas variedades exponiéndolas no por su rareza sino por su recurrencia. Nada de cisnes negros o tréboles extraños; más bien perros callejeros que trotan en grupo.

Abundan, por ejemplo, quienes reducen la lectura a la búsqueda nerviosa de la “conclusión”, único sitio en el que se detienen, señalándola, por lo general, con algunas rayas victoriosas. La idea subyacente debe ser sin duda la de que todo el resto es un simulacro de argumentaciones y pruebas, una hojarasca inútil sin ninguna conexión con el final. Como si fuésemos las víctimas de un ritual tedioso que obliga a escribir páginas y más páginas antes de llegar a las cinco o seis frases esenciales. Por consiguiente, sólo los ingenuos o los primerizos pierden el tiempo leyendo cuidadosamente todas y cada una de las palabras, sólo ellos postulan la quimera de que la conclusión se apoya en alguna otra parte. Almas blancas que deletrean con cuidado, temerosas de saltarse un renglón. El texto —déjense de cuentos— no es una estructura verbal compleja e interdependiente; es una mera excusa para introducir el parágrafo clave. Imagino que esta visión degradada de la lectura es la propia de quien está forzado a consumir la prosa burocrática, los innumerables informes, los proyectos, las disculpas, las peticiones. En ese remolino de letras quiza no haya otra manera de sobrevivir. Unos más, otros menos, todos hemos remado en esa galera y todos aprendimos a utilizar el famoso lápiz rojo. El desastre sobreviene cuando esos hábitos no son conscientes y actúan sobre un escrito que no se propone pedir un aumento o solicitar un préstamo o esbozar la solución de aquel problema tan espeluznante y tan urgente. Cuando eso sucede, se practica una lectura primitiva e injusta, disfrazada de eficacia y malicia y cuyo resultado es una triste comedia de equivocaciones, sorpresas y altanerías. Lectores mediocres para quienes el universo es una oficina y una página es un oficio.

También existe el vicio contrario: leer las primeras seis o siete líneas y creerse autorizado a adivinar lo que sigue. Aquí opera de nuevo una imagen complaciente de sí mismo: la de una persona tan avezada en el mundo de las ideas que las primeras disposiciones tácticas son suficientes para prever todas las etapas sucesivas. Como un matemático que frente a unos axiomas supiera instantáneamente cuáles son los teoremas que pueden derivarse. Esa vanidad, en el fondo, se mezcla con una actitud pasiva y escéptica ante la labor cultural, una actitud que goza la posibilidad de que no haya nada nuevo bajo el sol. Segrega su egoísta y minúscula profecia amparado en la ilusión de que ya ha visto ése y cualquier otro espectáculo.

Muchas veces, sin embargo, la mala lectura es la consecuencia de la popularidad que alcanzan ciertos géneros. Cada cultura tiene sus preferidos. Entre nosotros se reparten los favores —apenas exagero— el libro de texto y el testimonio. Los dos contribuyen a configurar lo que podríamos llamar la “retórico del texto valioso”, la cual codifica las propiedades que debe reunir un trabajo para que sea considerado importante, significativo, comprensible.

El libro de texto, desde el manualito sombrío hasta el vademecum oleoso, se beneficia de la convicción generalizada de que hay que comprender y, sobre todo, aprender rápido. La pedagogía lo redime y lo presenta como un instrumento necesario e indispensable en la lucha por la educación; si agregamos la creencia de que la educación conduce a un estadio superior —sea éste el que fuere—, estaremos a un paso de elevar el libro de texto a los altares ideológicos. Una vez allí, no hay quien lo empañe. Como por definición se dirige a un público ignorante, es natural que sean simples, poco matizados y frecuentemente dogmáticos. Que en ocasiones sea difícil distinguirlos de un catecismo o de un recetario es algo que sólo asustará a los beatos de la cultura. Quien escribe un libro de texto se convierte en un misionero, un hombre que ha entendido que no es el caso —ahora— de cavilar sobre los misterios de la Trinidad. En cuanto al testimonio conviene, naturalmente, que sea político o, por lo menos, sociologizante, con una cierta profusión de palabras sagradas —dependencia, explotación, gorilas, tercer mundo, subdesarrollo, producto nacional bruto, etc.— y que además esté redactado en una forma tal que no quede la menor duda acerca de la indignación del autor. Es imprescindible que sea una denuncia, un alegato. Su aparente urgencia puede pasar por una explicación, una tautología por un pensamiento sintético, una generalización vacua por una predicción, una correlación elemental se verá como un ejemplo de dialéctica viva y palpitante, la historia transformándose ante nuestros ojos. La relevancia, por otra parte, será mayor si se describe no una calamidad antigua o constante, sino un acontecimiento efímero, pasajero, volátil. Lo que se vio, lo que se escucho, lo que se vivió entr el 14 y el 25 de noviembre o durante la noche fatal del 13 de abril. Libros que, en la mayoría de los casos, magnifican sucesos mínimos, aportan datos triviales, nos quieren imponer conversaciones de sobremesa y ejercen el terrorismo de la espontaneidad. Género híbrido que participa del noticiero cinematográfico, la grabadora y el sermón.

El lector aturdido por esos testigos y educado en esos compendios, se acostumbra a asociar ciertos temas con unos procedimientos estilísticos definidos. Así, los problemas políticos deben tratarse con una prosa didáctica, aséptica e informativa; la virtud suprema es la literalidad y el único adorno tolerado son las citas de los clásicos, esos beneméritos que nunca fueron leídos. La repetición no es un defecto sino una vieja sabiduría del aula. Para evitar confusiones es aconsejable no escribir a secas norteamericano; es mucho más claro decir “los imperialistas norteamericanos”. También ayuda cuando se nombra a la Unión Soviética, añadir “la patria del socialismo” o “revisionista” al hablar de Trotsky o “lacayo” si el tema es un presidente bananero. El otro tono admitido para las cuestiones políticas es la página violenta, pero siempre que se sujete —esto es lo esencial— a los adjetivos y a las figuras retóricas establecidas. La sátira y la ironía, esas armas tradicionales, suelen estar excluidas del arsenal local porque las confunden con la ambigüedad y la indefinición. Para esos despistados habría que escribir como en un pentagrama, indicando con un garabato los momentos paródicos o los pasajes donde se intenta la burla; y quiza habría que utilizar dos garabatos para hacerles entrar en la cabeza que la “posición” del autor puede expresarse a través de la elección de un verbo, mediante recursos lingüisticos cuyo fin es ridiculizar o desnudar la tesis contraria. Habría que inventar más garabatos aún para recordarles que la estructura de un parágrafo y el tono de la voz son a veces equivalentes a una opinión. Incluso el humorismo es sospechoso y sólo se le reconoce en los dibujos de las tiras cómicas o en sus presentaciones más primarias: la descripción de un banquete donde los ricos llevan monóculo, lucen calvas crueles, cuellos carnosos, mientras las mujeres, no obstante la abundancia de sillas, se empeñan en sentarse sobre las rodillas esos tiburones.

El lenguaje no es la única víctima. La principal es el lector que ha sido adiestrado en el reconocimiento de unas cuantas fórmulas pobretonas y monótonas. Le han enseñado una retórica escuálida que lo separa a la vez de la estética y de la crítica. Un lector que cae en un mar de perplejidades si el ensayo o el libro se apartan un milímetro del sonsonete habitual; un lector, por consiguiente que se escandaliza con demasiada facilidad. Un lector a quien le han cerrado muchas puertas. La lectura bárbara a la que está encadenado es, en definitiva, la reducción del lenguaje a registros mínimos y clasificados. Pero un lenguaje amputado corresponde siempre a un pensamiento trunco.

 

octubre
15

La protección política es un…

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La protección política es un pilar fundamental para que la actividad delincuencial crezca dentro y fuera de México

octubre
14

Cada acto debe trasuntar respeto por los presentes.

  1. En presencia de otros, no canturrees en voz baja, ni tamborilees con los dedos ni los pies.
  2. No hables cuando otros hablan, no permanezcas sentado cuando otros están de pie; no camines cuando otros se detengan.
  3. No des la espalda a los demás, y menos cuando hablas; no muevas la mesa o el escritorio donde otro lee o escribe, no te apoyes en nadie.
  4. No seas lisonjero, ni bromees con nadie que no esté de ánimo para bromas.
  5. No leas cartas, libros ni papeles en compañía, pero cuando sea preciso hacerlo, debes pedir permiso. No te acerques a los libros ni escritos de nadie para leerlos sin autorización, ni fisgonees cuando otro está escribiendo una carta.
  6. Que tu semblante sea agradable, pero que demuestre gravedad ante asuntos serios.
  7. No demuestres satisfacción ante el infortunio de otro, aunque se trate de tu enemigo.
  8. Los que gozan de título o posición tienen precedencia en todas partes, pero mientras son jóvenes deben respetar a quienes son sus iguales por su nacimiento o por otras cualidades, aunque no ocupen cargos públicos.
  9. Es de buena educación ceder la palabra a nuestros interlocutores, especialmente si gozan de rango superior, y nunca debemos ser los primeros en interpelar a los mismos.
  10. Que tu plática con hombres de negocios sea breve y al punto.
  11. Al visitar a los convalecientes, no asumas el papel de médico si no te corresponde.
  12. Al escribir o al hablar, dirígete a la persona por su título debido, de acuerdo con su grado y las costumbres del lugar.
  13. No discutas con tus superiores, y siempre presenta tus opiniones con modestia.
  14. No procures ser maestro de tus iguales en las artes que profesan, pues pasarás por arrogante.
  15. Cuando un hombre hace todo lo que puede, aunque no logre tener éxito, no lo culpes por su intento.
  16. Cuando debas aconsejar o recriminar, considera si es pertinente que se haga en público o en privado, de inmediato o en otra ocasión, y también cuáles son las palabras atinadas; y al reprender no muestres signos de cólera, sino actúa con reserva y moderación.
  17. No te mofes de asuntos de importancia, no hagas burlas mordaces ni hirientes, y si haces gala de ingenio, no te rías de tus propias palabras.
  18. Cuando reprendas a otro procura ser intachable, pues el ejemplo es más elocuente que la exhortación.
  19. No emplees palabras hirientes contra nadie, ni juramentos o escarnios.
  20. No te apresures en creer rumores en detrimento de otras personas.
  21. Sé discreto en tu atuendo, y procura respetar la naturaleza antes que suscitar admiración. Sigue la moda de tus iguales, tal como sea pertinente respecto del tiempo y lugar.
  22. No te comportes como un pavo real mirándote sin cesar para ver si estás presentable, si el calzado te sienta bien, si tus calzas están bien ceñidas o si tus ropas son elegantes.

 

septiembre
29

Dice Rubén

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Jaime Sabines  (Tarumba, 1956)

Dice Rubén que quiere la eternidad, que pelea por esa memoria de los hombres para un siglo, o dos, o veinte. Y yo pienso que esa eternidad no es más que una prolongación, menguada y pobre, de nuestra existencia.

Hay que estar frente a un muro. Y hay que saber que entre nuestros puños que golpean y el lugar del golpe, allí está la eternidad.

Creer en la supervivencia del alma, o en la memoria de los hombres, es lo mismo que creer en Dios, es lo mismo que cargar su tabla mucho antes del naufragio.

 

septiembre
26

La paradoja de la represión

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En esta ocasión les compartimos un video de Edgardo Buscaglia que en esta conferencia expone su punto de vista acerca de la posibilidad de aplicar la Convención de Palermo, como una estrategia que se está aplicando en países que han tenido los mejores resultados para contener la actividad de la delincuencia organizada. Esta estrategia se centra en cuatro pilares fundamentales:

  1. El respeto a los derechos humanos. Permite a la autoridad lograr la confianza de la ciudadanía y de esta forma lograr que el ciudadano aporte datos, denuncias y mejore su expectativa acerca de la actuación del gobierno.
  2. Prevención social. Alianza entre la ciudadanía y los gobiernos locales para que las personas tengan opciones de desarrollo y formas honestas de ganarse la vida.
  3. Prevención de la corrupción política. Que los partidos se auto limiten y se auto cuestionen para evitar que las campañas políticas sean financiadas por la delincuencia. La protección política es un pilar fundamental para que la actividad delincuencial crezca dentro y fuera de México.
  4. Desmantelamiento patrimonial de en el sector formal de la economía. La delincuencia utiliza empresas legalmente constituidas para realizar sus operaciones.

Paradójicamente, la delincuencia organizada, al final del día, busca el estado de derecho para procurar la conservación de su patrimonio.

La delincuencia está muy diversificada en la cantidad de delitos y en su estructura. Esto demanda la participación de los líderes políticos y empresariales se involucran en la solución y aplicación de las medidas de contención adecuadas.

 

septiembre
22

Reglas para el buen comer de los niños

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Donde aprendemos a comer el pan de cada día. Buenos principios antes que bellas maneras

Debo sentarme en silencio y ante todo agradecer a Dios; debo aguardar la comida con paciencia hasta el momento en que me sirvan. No debo rezongar ni enojarme, ni mover la silla ni los platos. No debo jugar, no debo cantar, ni debo hablar inútilmente, pues los niños deben ser discretos; no debo hablar de mi comida, ni debo protestar si no me agrada. No debo decir: “el pan está duro“, “el té quema”, “qué frío está el café”, ni llenarme la boca de comida, ni toser o estornudar frente a la mesa, y mucho menos eructar. Debo pedir las cosas por favor. No debo manchar el mantel limpio, ni ensuciarme los dedos con comida, debo quedarme en mi asiento al terminar, no corretear en torno de la mesa. Debo mover la silla, al levantarme, con suma discreción, sin hacer ruido, y elevar mi corazón a Dios, elogiando este amor maravilloso. Si por alguna razón debo ausentarme de la mesa, pediré permiso a mis padres o anfitrión, con todo el respeto y cortesía debida.

 

septiembre
15

Amigos íntimos

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“Para que dos hombres sean íntimamente amigos deben atraerse y rechazarse sin cesar por algún concepto: se necesita que estén dotados de genios de igual fuerza, pero de diferente especie; de opuestas opiniones, pero de principios semejantes; de odios y de amores diferentes, pero de la misma sensibilidad en el fondo; de temperamentos contradictorios, pero de inclinaciones idénticas; en resumen, de grandes contrastes de carácter y de grandes armonías de corazón.”

El Genio del Cristianismo, François-René de Chateaubriand

Del encuentro entre Carlos Alberto Montaner y Gabriel García Márquez, quienes se conocieron en una cena. Antes de marcharse Apuleyo Mendoza y Montaner, García Márquez se llevó aparte al primero y dijo, “qué tipo tan formidable es Montaner. Caramba, lástima que sea anticastrista”. Al subirse ya los dos amigos al coche, fue Montaner quien comentó que “Gabo es maravilloso, que simpática su conversación. Lástima que sea castrista”. No hay solo admiración recíproca en la historia, sino también una nostalgia como de quien dice: ‘nunca más nos volveremos a ver’. Queda ese paréntesis, ese momento fugaz de entendimiento entre dos personas que han sentido el deseo del vínculo fraternal por encima de los avatares de la vida, aunque estos se hayan hecho presentes al final de la noche y para siempre.

septiembre
9

Por Demolay

 

La forma en como los miembros de la Orden reaccionan a su estructura, principios, enseñanzas, tradiciones, usos y costumbres, es diversa y muchas veces contradictoria, pero en todo caso entendible. El fondo de sus reacciones adversas y puntillosas puede ser la ignorancia de lo que la Francmasonería ES. Por ello, es posible advertir que en nuestro seno, los hermanos se clasifican en tres categorías:

 

El masón indiferente, que es aquél que se halla dentro de la Orden sin saber la causa de ello, que practica los ritos maquinalmente, sin comprender su hondo significado y que tampoco se preocupa por investigarlo, contribuyendo así a formar un dócil rebaño de hermanos que se deja conducir por la mano del más hábil. Este masón autómata es dócil y susceptible de ser instruido y puede abrigar esperanzas de que algún día podrá ser efectivamente iniciado en el verdadero significado de la Masonería. Por desgracia, recibe los Grados de la Orden únicamente merced a que es “útil” a los fines de algunos dirigentes igualmente ignorantes, quienes les conceden los Grados sólo porque ya cumplieron su tiempo y porque, además, pueden pagarlos.

El masón recalcitrante y puntilloso, que es aquél que desea a todo trance transformar los ritos, alterar las ceremonias, alejarse de las enseñanzas de los Maestros, y que considera que la Masonería es anticuada y obsoleta, opaca e intrascendente, y que piensa que es necesario reformarla a la luz de la ciencia positivista y aplicar en ella los conocimientos adquiridos en las universidades y que han sido publicados en Internet. Considera, además, que el simbolismo iniciático carece de valor, a pesar de que ignora su significado y aun así no se toma tampoco la molestia de estudiarlo. En consecuencia, este masón aspira a convertir la Orden en un mero club social y político y se preocupa por aparecer en los diarios promoviendo actividades muchas veces ajenas a los verdaderos fines de la Francmasonería.

El masón consciente, que a diferencia del “autómata” y del “puntilloso recalcitrante”, ha llegado a la Orden con una actitud humilde, dispuesto a conocer nuevos horizontes y conocimientos, quizás no disponibles en las universidades. Éste, viene libre de prejuicios y trata de aprender las enseñanzas de la Orden antes que predicarlas. El masón consciente llega efectivamente vendado y confesando su ignorancia respecto de la sabiduría; éste no viene con «actitud de sabio», sino abriendo su corazón a la Luz de la Iniciación. Este tipo de masón, luego de muchos años, «descubre», por sí mismo, el verdadero secreto de la Francmasonería y se preocupa por hacer de las Tenidas verdaderos banquetes de espiritualidad y de estudio de los grandes temas que constituyen la tradición iniciática de todos los tiempos. El masón consciente entiende que la filosofía masónica es siempre vigente y que constituye una de las alternativas más viables para construir el mundo de los tiempos por venir.

 

Ahora bien, colocado frente a la Orden Masónica, todo masón adopta una de las siguientes actitudes, según Sotelo Regil:

 

A) Si las enseñanzas de la Orden contradicen sus conocimientos adquiridos previamente en las Universidades o en la vida, luchará con un egoísmo personal, arrogante y vanidoso para modificar o desvirtuar dichas enseñanzas, hallando, constantemente, motivos diversos para contradecir a sus Maestros, buscando apoyo en la ciencia positiva. Buscará “actualizar” los cahiers de los Grados y mirará con desdén los procesos y mecanismos rituales de la Orden.

 

B) Si las enseñanzas de la Orden confirman sus conocimientos previos, entonces hallará en ella una justificación de su modo de pensar y una rectificación a la utilidad de su esfuerzo, haciéndose por este hecho solidario de las enseñanzas que en su seno recibe.

 

C) Por último, podrá tomar la actitud que adopta el sabio al estudiar un nuevo problema, sin ideas preconcebidas, ni en pro ni en contra, sino aceptando todos los argumentos, todas las ideas y todas las enseñanzas para sacar fruto de ellas, según le indique su razón y su grado de avance espiritual.

 

Los masones puntillosos, al no encontrar lo que buscan, acaban por retirarse de la Orden despotricando en contra de ella. Los masones indiferentes asumen su compromiso con la Orden por motivos ajenos a sus enseñanzas, y casi siempre enarbolando banderas políticas, tradicionalmente asociadas al “liberalismo”, al cual entiende meramente como un simple anticlericalismo. Los masones conscientes son los verdaderos candidatos a la Iniciación y son los que entienden el verdadero sentido de las palabras: “Llamad y se os abrirá”, “Pedid y se os dará” y “Buscad y hallaréis”.

 

En efecto, debemos tener presente que nuestros rituales nos prometen que la adquisición del secreto masónico es imponderable, y que por medio de él podemos «dominar a los hombres y a las cosas», y lo que es más importante, A NOSOTROS MISMOS, y que merced a él, algún día sabremos cómo se alcanza la inmortalidad. La Orden Masónica no es una institución superflua que aboga por la frivolidad. En realidad, ella se sustenta en los Grandes Misterios de la Iniciación, y es en base a ello que es trascendente, profunda y eterna.

 

Y tú, hermano, ¿qué tipo de masón eres?, ¿qué actitud tienes ante la Orden?, ¿eres puntilloso, recalcitrante o consciente?

 

 

septiembre
7

La curiosidad intelectual es l…

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La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz del libre examen. (José Ingenieros 1877-1925)

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