Ne varietur, se trata de una locución latina que significa: “Que nada cambie”; usada para indicar reproducción muy fiel y de probada auntenticidad.

Por  consiguiente, ne varietur es la “firma modelo” o patrón, o sea, aquella que no será cambiada, pues, una vez  que se ha insertado en un documento masónico oficial, servirá de base para una posterior verificación de autenticidad.