Ama el pájaro en los aires

que cruza por donde quiera,

y si al fin de su carrera

se asienta en alguna rama,

con su alegre canto llama

a su amante compañera.

La fiera ama en su guarida,

de la que es rey y señor,

allí lanza con furor

esos bramidos que espantan,

porque las fieras no cantan,

las fieras braman de amor.

Ama en el fondo del mar

el pez de lindo color,

ama el hombre con ardor,

ama todo cuanto vive,

de Dios vida se recibe,

y donde hay vida, hay amor

Bookmark and Share