El Derecho a la Seguridad
Todo derecho supone un deber, y si gozáis del de propia defensa y el de que los demás os ayuden, tenéis la obligación de servir de igual modo a los que necesitan vuestro auxilio. El hombre no ha nacido para vivir aislado y se debe a su país, como éste a él. Después del derecho a la Libertad y a la Igualdad, hay el de Seguridad, tan absoluto como los anteriores, y cuya garantía es el fin radical de la asociación humana. La patria no puede exigir jamás el sacrificio de ninguno de los derechos naturales de uno solo de sus miembros, ni el de su vida, porque faltaría a su primera obligación. Antes por el contrario, ha de luchar en su defensa y sucumbir, más que abandonarlo. De otra suerte sería PARRICIDA, crimen igual al de aquel que cuando ella sea infeliz, huya o la abandone. Ningún hombre puede sustraerse al peligro común sin ser un traidor.
LIBERTAD, IGUALDAD FRATERNIDAD; ¡Seguid en el trípode en que descansa la felicidad de las naciones! Inculquemos sus principios en todas las conciencias que ciegan los errores y extravían los sofismas, para que acaben la esclavitud, la división de castas y la Ignorancia que las apoya.


Ese Luisito… Te felicito mi hermano un T.´.A.´.F.´.